Pasaporte a Roma, sin amor y aprendiendo chino.

Comenzaré por el principio. El principio de este año 2017 viajé 7 días sola a Roma. Diréis “Roma bua!” Pues sí, Roma no es una ciudad peligrosa ni nada del otro mundo para fardar de ir viajando sola por ahí, pero para mí fue un antes y un después en mi vida. Una experiencia emocional que recomiendo que todo el mundo haga alguna vez en su vida.

Screenshot_2017-01-04-09-24-22-01No viajé sola porque no tenga con quién compartir mis viajes, veréis que voy haciendo diferentes tipos de viajes con unos u otros amigos, o como esta vez sola. Viajar sola es una experiencia que engancha, te ayuda a conocerte un poco mejor y a salir de esa zona de confort que tenemos todos cuando estamos con nuestra gente. No voy a decir nada que no sepáis los que hayáis hecho un erasmus o, que por razones profesionales o amorosas, estéis viviendo fuera.

Creo que ya he hablado bastante de mí. Es hora de hablar de Roma y de lo divertido que puede ser viajar sola en esta ciudad.

Siempre viajo en aerolíneas low cost (a no ser de que sean vuelos más largos) y lo digo sin ningún tipo de miedo. Mis experiencias en aerolíneas low cost han sido muy buenas e incluso divertidas. Ponerte todos los abrigos posibles juntos a la vez, con tal de que la maleta no pese más de lo permitido, te ayuda a darte cuenta de lo que puedes llegar a optimizar el espacio y de la capacidad de reacción ante una mirada imprevista de la azafata.

Las maletas y yo tenemos una relación amor-odio. Como nos “gusta” hacerla y que poco deshacerla. Todo para lavar.

Llegué a Roma y cogí un bus que me llevaba del aeropuerto al centro de la ciudad, en concreto a Termini, zona en la que puedes coger un metro a cualquier dirección. Un bus que puedes pagar allí cuando llegues, contratar vía online o bien, cuando estás en el aeropuerto de Madrid, una azafata te vende la ida y vuelta y te sale más económico. Os aconsejo coger ese bus, se tarda 45 min aproximadamente y más barato que un taxi (fueron 9 euros ida y vuelta y lo pagué en el aeropuerto de Madrid). Llegué y en Termini puedes coger cualquier linea de metro. Compré un abono de 7 días, práctico, cómodo y barato.”Carta integratta” que se llama y cuesta 24 euros. Si vas menos días los hay también de tres, dos y un día.

Hablando de días, si tenéis la duda de cuantos días estar en Roma, bajo mi experiencia en 3 días te has visto Roma a fondo. Depende mucho del ritmo de turismo que tengan tus pies o de lo mucho o poco que te pares en cada museo, iglesia, etc .que hay para rato. Pero si eres de andar y aprovechar el día entero en tres días conoces Roma e incluso te da para conocerla desde una bicicleta (cosa que recomiendo hacer con mucha precaución y que os cuento más adelante).

 

YDXJ1567-01.jpeg

El resto de días, si viajas una semana, da para ir a otras ciudades cercanas o que están bien conectadas con el tren de alta velocidad de allí . Con trenitalia fuí y volví a Florencia en el mismo día.  Trenes de alta velocidad muy cómodos y amplios desde los que puedes ver el paisaje de la conocida Toscana.

 

2Volviendo a Roma, es una ciudad museo de los pies a la cabeza. A lo que se suma, que si vas en navidad, el termómetro de encanto estalla. Aún siendo una ciudad abarrotada de turistas, tiene su encanto. Plagada de arte e historia y buena comida.  Buena comida que no excluye una dieta a base de pizza durante 7 días. Y helado, mucho helado. Da igual que sea 3 de enero y estés muerto de frío, el helado nunca faltaba. Sin duda el mejor helado que me he comido ha sido en Piazza Navona, en uno de sus restaurantes que hacen esquina, frente a la fuente, Ristorante Tre Scalini. En general, vayas donde vayas en Roma el chocolate y los helados son uno de sus fuertes. Si os pierde el chocolate, podéis pasaros por una de sus famosas tiendas Venchi, en dónde el chocolate cae literalmente en cascadas. Roma no es sólo pizza y pasta. También tiene embutidos y quesos riquísimos. En Trastevere, barrio tipo Malasaña de Madrid, hay restaurantes muy buenos para comer. Entré a “La Prosciutteria” y probé una tabla de quesos y mermeladas para untar acompañando un plato de pasta. Buenísimo, asequible y que no falte el wifi.

 

MAP1

Trastevere, es un barrio muy alegre y con encanto, aunque también tiene los típicos sitios turísticos de comida. Por este barrio, y por otros, pasé el día que se me ocurrió alquilar una bicicleta, para “ver la ciudad de otra forma” y no me equivoqué. Es algo que aconsejo hacer en cualquier ciudad, pero con cuidado, sobre todo en Roma. Hay varios puntos a tener en cuenta si quieres recorrer la ciudad en bicicleta: los coches, el turismo y el empedrado de la ciudad. Cuando se mezclan los tres en un espacio-tiempo corto creerme que es para tener cuidado, por lo menos, ir con mil ojos. En menos de tres horas a punto estuve de comerme un árbol por esquivar a alguien o de ser atropellada en Roma. Sin contar con que a los 15 minutos de coger la bici tuve que volver al sitio de alquiler porque se le salió la cadena y me la cambiaron por otra. Aún así, coger una bici en cualquier ciudad puede ser muy enriquecedor, más que coger un bus turístico. Lo siento, pero odio esos autobuses. Quizás porque viajo para sentirme parte de la cultura, vivirla desde dentro, y no como un espectador extraño que ve al resto como actores protagonizando su papel dentro de un atrezzo a modo de ciudad.

Y como una entrada se queda corto, en la próxima os cuento más sobre el viaje a Roma y cómo aprendí a decir, entre otras cosas, ¡feliz año nuevo! en chino.

 

20170106_142156-01.jpeg

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s