Pasaporte a Hungría. 4 días en Budapest.

Allá por 2015 viajé a Budapest. 4 maravillosos días en una de las ciudades que más me ha enamorado, por su encanto, su gente y la alegría en sus calles. Era septiembre y el tiempo estaba a nuestro favor.

Ciudad cruzada por el Danubio y dividida así en dos partes, Buda y Pest. Pest para mí era la ciudad para recorrer y vivirla, y Buda zona más tranquila, la parte para conectar con la naturaleza y subir a lo alto de uno de sus miradores para tener una vista 360 de Pest.

21009298419_e56cdb0ef2_k

¿Os cuento por qué me enamoró esta ciudad? Punto por punto:

1.El tranvía. Cualquier ciudad que conserve un tranvía de los de antes, asientos duros, de madera o aluminio por dentro, me parece simplemente una maravilla.Captura de pantalla 2017-11-04 a las 14.24.16.png

2.Las fachadas y la zona del mercado Central. De sus fachadas, mejor dejo que vosotros descubráis el colorido histórico que tienen. En cuanto al Mercado Central y la zona que le rodea es simplemente mágica. No lo digo yo, en 2013 fue elegido por la CNN como el mercado más bonito de Europa.

3.Los 4 puentes de la ciudad. El Puente de la Libertad, El Puente de las Cadenas, El Puente de Isabel y el Puente de Margarita. Os engañaría si os dijera que no tengo uno favorito: El Puente de La Libertad. El nombre es bonito, y la estructura increíble.

20575127943_21fb0f77ad_k

(Paréntesis, Budapest no es sólo historia ahora, sino que lo será para la siguiente generación)

Fue en el Puente de Isabel, cuando volvíamos de ver la zona de Buda y la Plaza de los Héroes, cuando vimos pasar muchos coches de policía, seguridad, reporteros (que luego vimos que eran de la BBC, CNN…) y demás, tras los que les seguían más de 3.000 personas, que no eran otros que los refugiados que días antes habían pasando las noches y los días en la Estación de Budapest. Se dirigían andando hasta Austria. No puedo explicar el sentimiento amargo de ver a familias cargando con los niños y con lo poco que llevaban encima.

(Cierro el paréntesis)

4.El Parlamento y el Palacio Real. Imponentes, espectaculares. Desde la zona de Pest y paseando por la orilla del río, al atardecer la postal del Palacio Real o Castillo de Buda es para recordar.

21009653039_389d79598d_k

5.Balnearios al aire libre. Balneario Széchenyi

Da igual la temperatura que haya fuera, en invierno o verano puedes bañarte que hay piscinas con diferentes temperaturas. Aquí se suele perder una tarde entera. No sólo son baños de día. Todos los sábados del verano hacen fiestas que deben ser memorables. Dj`s, piscinas, bebida, mucha gente con ganas de pasárselo bien…

8.El dulce típico húngaro, El kürtőskalács. De muchos sabores, y recubiertos de diferentes cremas, salsas o sólo con azúcar, lo venden en puestos de las calles

7.La Sinagoga, en el barrio judío.

8.La Basílica de San Esteban. Basílica que estaba en frente de nuestro hotel (Hotel Central Basílica) y una heladería para no perderse Heladería Gelato Rosa, cada helado que sirven tiene forma de rosa.

9.Bares ruina y el restaurante que nos tomamos unos cocteles y una shisha en la calle Vacti Uka. Un restaurante que pertenecía a uno de los hoteles más emblemáticos de la ciudad pero que no recuerdo el nombre.

10.Lo barato que es la ciudad, comes por nada.

Una de las cosas que me quedé con las ganas fue visitar el Hospital en la Roca. Museo que reproduce los servicios del mismo en la Segunda Guerra Mundial. 

¡Una ciudad para descubrir poco a poco!

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s